Una expulsión ahoga al Málaga y oxigena la remontada del Valladolid (3-3)

El conjunto blanquiazul dejó escapar una ventaja de dos goles tras quedarse con diez y forzar el gol de los pucelanos en el descuento
Málaga08 de marzo de 2026 César García
Las fotos del Málaga-Valladolid de Segunda División
David Larrubia firmó seis regates y perdió 14 posesiones / Salvador Salas (Diario Sur)

El fútbol volvió a demostrar su imprevisibilidad en un partido vibrante en La Rosaleda. El Málaga CF y el Real Valladolid firmaron un empate espectacular (3-3) en la Jornada 29 de LaLiga Hypermotion, en un encuentro lleno de goles, emociones y giros de guion. Lo que parecía una noche perfecta para el conjunto malaguista terminó convirtiéndose en un partido de sufrimiento tras una expulsión que cambió por completo el desarrollo del choque. Este duelo reflejó a la perfección la intensidad y la locura competitiva de LaLiga Hypermotion.

El encuentro inició con un Málaga muy enchufado, impulsado por el ambiente del estadio y con una propuesta ofensiva clara. Desde el inicio, el equipo local presionó alto y buscó el área rival con velocidad. La recompensa llegó pronto. En el minuto 10, el delantero Chupete provocó un penalti tras una jugada en el área rival. El propio atacante asumió la responsabilidad y transformó la pena máxima para poner el 1-0 en el marcador.

El gol dio aún más confianza al equipo, que apenas tres minutos después amplió la ventaja. Carlos Dotor aprovechó una acción ofensiva bien elaborada para batir al guardameta pucelano, colocar el 2-0 y desatar la euforia en las gradas de La Rosaleda. A pesar del duro golpe inicial, el Valladolid comenzó a asentarse en el campo con el paso de los minutos. El equipo visitante empezó a controlar más la posesión y a generar peligro a través de centros laterales y acciones a balón parado. 

El premio llegó justo antes del descanso. En el tiempo añadido de la primera parte, Peter Federico aprovechó una jugada dentro del área para marcar el 2-1, devolviendo la esperanza al conjunto pucelano y cambiando la dinámica del partido. Ese gol fue un punto de inflexión psicológico: el Valladolid se marchó al vestuario con la sensación de que el partido seguía abierto.

El 3-1 y el momento clave del partido

Nada más comenzar la segunda parte, el Málaga volvió a golpear. En el minuto 50, una falta lanzada al área terminó con Chupete rematando al fondo de la red tras revisión del VAR, firmando su segundo gol de la noche y el 3-1 para el Málaga. Con dos goles de ventaja nuevamente, el partido parecía encarrilado para los de Funes. Sin embargo, pocos minutos después llegó la acción que lo cambiaría todo.

En el minuto 56, Víctor García fue expulsado con tarjeta roja directa tras una agresión sin balón a un rival. La decisión dejó al Málaga con diez jugadores durante más de media hora y alteró completamente el equilibrio del encuentro. Con un jugador más, el conjunto visitante comenzó a dominar claramente el partido. Los centros laterales y las jugadas a balón parado empezaron a poner en serios apuros a la defensa malaguista. En el minuto 65, llegó el 3-2, tras una acción a balón parado que terminó en un autogol de Chupete en labores defensivas. El gol aumentó la presión sobre el Málaga, que se vio obligado a replegar y defender su ventaja durante los minutos finales.

Cuando el partido parecía encaminarse hacia una nueva victoria malaguista, llegó el golpe definitivo. En el tiempo añadido, concretamente en el 92, Latasa remató de cabeza un centro preciso para marcar el 3-3 definitivo. El gol silenció momentáneamente La Rosaleda y dejó al Málaga con una sensación amarga, después de haber tenido el partido bajo control durante gran parte del encuentro.

El arbitraje fue uno de los aspectos más discutidos del partido. Algunas decisiones, especialmente la expulsión de Víctor García, influyeron claramente en el desarrollo del encuentro, ya que dejaron al Málaga con un jugador menos durante gran parte al final del encuentro. Aunque el árbitro trató de mantener el control del partido, ciertas acciones generaron debate entre jugadores y aficionados. El empate dejó diferentes lecturas para ambos equipos. El Málaga lamentó haber dejado escapar dos puntos después de ir ganando 3-1 en la segunda mitad. Por otra parte, el Valladolid celebró un empate que llegó tras una gran reacción y aprovechando su superioridad numérica.

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