
Hallan en el asteroide Ryugu composición ADN

Cuando comenzó la misión Hayabusa2 en 2015, los científicos no sabían lo que les iba a deparar una búsqueda de semejante calibre, pues consistía en viajar a través de millones de kilómetros por el espacio para llegar hasta el asteroide denominado Ryugu, un nombre que da honor al palacio submarino Ryūgū-jō, una historia que relata a un pescador que, llevado por una tortuga marina, descubre un reino bajo el mar. Este asteroide está acompañado de muchos otros cercanos a la tierra, y según el estudio publicado en Science Advances, podría haberse formado más allá de Júpiter y Saturno.
El 16 de marzo, el equipo de investigación japonés que llevó a cabo la misión Hayabusa2, ha publicado un estudio en Nacture Astronomy. El cual revela la presencia de moléculas ADN y ARN en el asteroide Ryugu tipo C (162173). Este hecho ha marcado un hito en la historia de la ciencia astrobiológica, según un vídeo de la Universidad de Alcalá, el experto en astrobiología y bioquímica, César Menor-Salván, resalta cómo ha iniciado un proyecto de investigación junto con otros investigadores para analizar la muestra a nivel espectroscópico, composición orgánica y mineralogía.
"Queremos identificar minerales que no se hayan observado anteriormente y comprender qué historia nos cuentan acerca del asteroide. Además, investigaremos si las moléculas orgánicas presentes en Ryugu coinciden con los modelos de química prebiótica que hemos desarrollado en el laboratorio".
Cesar Menor-Salván
Resultado de las muestras extraídas
Los investigadores hallaron las cinco bases nucleicas, las cuales se dividen en dos grupos, las purinas, que conforman la adenina y la guanina; y las pirimidinas, que se componen de citosina, timina y uracilo, ambas son bases nitrogenadas esenciales en el ADN y ARN, la base de la vida en la Tierra. Esto solo demuestra la composición común en los asteroides anteriormente estudiados como Bennu. En enero de 2025, tras su análisis se observó la composición rica en carbono alifático (base del petróleo y gas), nitrógeno y amoníaco, estos elementos orgánicos nos dan a entender que podría haber sido una fuente muy importante para el nacimiento de la vida en la Tierra. Este descubrimiento ha sido clave para reforzar la teoría de la panspermia, basada en que el origen de la vida pueda provenir de los asteroides.

Bennu y Ryugu no son los únicos que han sido capaces de reforzar esta idea, los meteoritos Orgueil Cl1 junto con Bennu almacenan pirimidinas, y el meteorito Murchinson (famoso por caer en Australia en 1961) solo es abundante en purinas. Aunque estas muestras sean una clara evidencia de dónde venimos, no todos están de acuerdo con esta teoría. Estas observaciones indican que la vida puede estar en cualquier parte del universo, millones de asteroides desplegados por el basto plano cósmico, un profundo universo donde, surge la tan reclamada vida.


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